
De cerraduras inteligentes a cerraduras sabias
Optimizar el consumo de energía mediante el uso inteligente de la automatización de edificios
El concepto de «cierre inteligente » como enfoque alternativo a los sistemas convencionales de cierre inteligente. Haciendo hincapié en el ahorro energético y laoptimización de los recursos operativos
El ahorro de energía derivado de una gestión adecuada del espacio y del uso de sistemas de gestión de accesos a los edificios puede traducirse en una reducción de las necesidades energéticas y de las emisiones anuales de carbono de los edificios, lo que contribuye significativamente a los esfuerzos de sostenibilidad medioambiental. Esto es lo que se desprende de la investigación de ISEO Ultimate Access Technologies, realizada con el Departamento de Arquitectura, Entorno Edificado e Ingeniería de la Construcción del Politécnico de Milán, basada en un estudio de casos con el objetivo de evaluar el impacto de los sistemas de cierre inteligentes en el rendimiento energético de los edificios.
Cerraduras inteligentes
Las cerraduras inteligentes son mecanismos de cierre avanzados diseñados para proporcionar un control de acceso seguro mediante funciones electrónicas y de conectividad.
A diferencia de las cerraduras tradicionales, las cerraduras inteligentes utilizan tecnologías de comunicación para permitir el acceso sin llave, la supervisión a distancia y las autorizaciones de acceso programables.
La integración de cerraduras inteligentes, especialmente en los sistemas de edificios de oficinas, podría mejorar la eficacia operativa y la gestión de los edificios al fusionar los sistemas de control de acceso y los protocolos operativos.

Gestión de la ocupación mediante la funcionalidad de un sistema Wise Locks (© SEEDLAB, departamento ABC)
Modelos de Trabajo Adaptativos y Espacios de Amortiguación
En la búsqueda de un nuevo modelo de gestión diseñado para ahorrar energía, el concepto de espacios intermedios surge como un componente estratégico.
Estos espacios pueden servir como entornos versátiles, cambiando sin problemas entre entornos de trabajo colaborativos e individuales. Los espacios con mayor flexibilidad pueden albergar una mayor ocupación y facilitar la redistribución de las personas cuando se cierran otras zonas.
Entre las posibles estrategias operativas, el gestor del edificio puede:
- Considera que, en caso de baja ocupación de una o varias partes del edificio, los usuarios pueden agruparse en un espacio dedicado definido a tal efecto.
- Apagar una parte del edificio si es la que consume más energía y está sujeta a condiciones incómodas en una determinada época del año.

El uso de los espacios intermedios (© SEEDLAB, dpto. ABC)
Evaluación de un estudio de caso
Como resultado resumido, se calculó que los costes anuales normalizados y el consumo de energía primaria (estimados para el edificio objeto de estudio con sistemas de construcción simplificados) pueden reducirse cerrando de forma óptima media planta al día.
Equivale a una reducción del 10% del número de personas en el edificio y a una tasa de cierre del edificio de entre el 11,6% y el 13,2%.

(© SEEDLAB, departamento ABC)








