Qué esperar después del verano de 2024
El mercado inmobiliario europeo en 2024 se prepara para importantes desarrollos en un contexto de cambios económicos, geopolíticos y sociales. Este año, el sector ha estado navegando hasta ahora en un panorama marcado por tipos de interés elevados, tensiones geopolíticas y cambios en las prioridades de los inversores.
Clima económico y tipos de interés
Los profesionales inmobiliarios europeos se están adaptando gradualmente a una nueva norma de tipos de interés más altos. Este periodo de ajuste ha aportado un nivel de claridad que ha faltado en los últimos años. Se espera que, con políticas monetarias más estables, los mercados inmobiliarios empiecen a ver una mayor liquidez. Sin embargo, el optimismo se ve atenuado por la realidad de los retos económicos actuales, incluida la refinanciación de una cantidad sustancial de deuda inmobiliaria.
En consonancia con estos ajustes, en junio de 2024, el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo publicó una declaración sobre la política macroprudencial para salvaguardar la estabilidad financiera. Esta declaración subraya la necesidad de mantener las medidas actuales, apoyando al mismo tiempo los aumentos previstos de los colchones de capital para reducir las vulnerabilidades y gestionar las posibles perturbaciones.
Factores geopolíticos y sociales
Los riesgos geopolíticos, en particular la guerra en curso en Ucrania, siguen ensombreciendo las decisiones de inversión. Además, está la incertidumbre provocada por la guerra en la Franja de Gaza y cómo podría afectar también a los países europeos.
Asimismo, cuestiones sociales, como los altos precios de la vivienda y los cambios demográficos, son cada vez más importantes. Estos factores están influyendo en las estrategias de los inversores, empujándoles hacia sectores como la vivienda asequible, la vivienda para mayores y el alojamiento para estudiantes. Dado que las viviendas desempeñan un papel fundamental en nuestras vidas, deben ser adaptables a lo largo de las distintas etapas que atravesamos. En este contexto, tres megatendencias clave -envejecimiento, diversidad y flexibilidad- darán forma al sector. Estas evoluciones no solo reflejan la transformación de nuestra sociedad, sino que también ponen de relieve la importancia de adaptar nuestras viviendas a las nuevas realidades y necesidades emergentes.
ESG como pilar en el sector inmobiliario
Se prevé que los aspectos medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés) tendrán un impacto significativo en el sector inmobiliario de aquí a 2050, y así lo afirman nueve de cada diez encuestados en el estudio Tendencias del Mercado Inmobiliario Europa. Aunque la «E» ha sido durante mucho tiempo el factor predominante dentro de la fórmula, el aspecto social está ganando cada vez más importancia. Además, la tecnología está emergiendo como una necesidad y una parte integral de las operaciones.
En este panorama en evolución, la importancia del control de accesos se hace evidente. Los sistemas eficaces de control de accesos son cruciales para alcanzar los objetivos ESG, sobre todo para mejorar la seguridad y la eficacia operativa. Contribuyen a los aspectos sociales y de gobernanza al garantizar entornos seguros y protegidos, apoyando así la estrategia ESG más amplia. A medida que la tecnología se integra en las operaciones inmobiliarias, las soluciones avanzadas de control de accesos son esenciales para mantener las normas de seguridad necesarias y adaptarse a las nuevas prácticas inmobiliarias sostenibles.
Sectores a TENER EN CUENTA después del verano de 2024
Según el último informe anual publicado por JLL, estos son los sectores que se espera que destaquen más después del verano:
- Residencial: Impulsada por la urbanización y las tendencias demográficas, la demanda de vivienda seguirá siendo fuerte.
- Industrial y Logística: La regionalización y la fabricación local aumentarán la demanda de instalaciones, especialmente en Europa.
- Retail: A punto de reaparecer, con propiedades minoristas de alta calidad y bien situadas que ofrecen rendimientos atractivos.
El mercado inmobiliario europeo en 2024 navega por una compleja interacción de ajustes económicos, incertidumbres geopolíticas y prioridades cambiantes de los inversores. Centrándose en estrategias sostenibles a largo plazo, el sector pretende superar los retos actuales y aprovechar las oportunidades emergentes. Aunque se espera que 2024 sea un año de recuperación prudente, el pleno resurgimiento del mercado se prevé para 2025.








