El sector inmobiliario se encuentra en una fase de fuerte transformación. Las necesidades cambiantes de los clientes, cada vez más orientadas a las ofertas «as-a-service», flexibles y «mobile-first», combinadas con las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías, han llevado a los operadores inmobiliarios a replantearse su forma de presentarse en el mercado. La aparición de los «espacios flexibles» ha supuesto que los espacios sean utilizados de forma flexible por los usuarios y, por tanto, sean organizados por los operadores según los paradigmas más avanzados de la economía colaborativa. Así, en el mundo del trabajo han surgido los espacios de co-working o pro-working (trabajo flexible), en el mercado residencial los espacios de co-living (vivienda flexible) y en el minorista los espacios de smart retail (comercio flexible).

El control de acceso se convierte en una herramienta para las empresas en las que el usuario cambia con frecuencia, como los alquileres de corta duración

En este contexto, el control de acceso asume un papel clave y se convierte en un elemento facilitador para los negocios en los que los usuarios cambian con frecuencia, por ejemplo, los «alquileres a corto plazo». La tecnología es esencial, ya que garantiza procesos rápidos y eficientes que satisfacen la necesidad de máxima flexibilidad de los usuarios y gestores, y permite a las empresas seguir el ritmo de los constantes cambios de un mercado con gran capacidad de respuesta. Los negocios de «alquiler a corto plazo» se vuelven sostenibles en cuanto los usuarios finales pueden acceder a los espacios alquilados a través de sus smartphones personales. Esto supone una importante reducción de costes, gracias al sistema de autorización digital, la conexión de éste con los servicios de compra y facturación, y la eliminación total de las llaves físicas, que ya no hay que entregar y recuperar.

En tiempos de emergencias COVID, y las prácticas de distanciamiento social relacionadas, un control de acceso que permita un flujo de autorización completo y una gestión remota es una ventaja importante. El uso de soluciones totalmente sin contacto, que utilizan la tecnología de radio para abrir las puertas, permite aumentar la seguridad sanitaria y reducir las posibilidades de contacto con las superficies. La introducción de sistemas inteligentes, como los propuestos por Sofia Locks, permite tener un control automático del aforo de los edificios, ya que sólo autoriza la distribución de las llaves de acceso si el edificio sigue teniendo plazas libres.

La digitalización rompe la fricción y suaviza los puntos de contacto críticos para el éxito de la empresa

Esto es posible gracias al proceso de digitalización de la gestión de accesos, que es el primer punto de contacto entre el usuario y el edificio. La digitalización, como se ha señalado anteriormente, rompe las fricciones al hacer fluidos todos los puntos de contacto que son cruciales para el éxito del negocio, especialmente en este caso, ya que se trata realmente de controlar el acceso al bien comprado.