Las viviendas para personas mayores (o vida independiente para personas mayores) son un modelo similar a las viviendas compartidas y otros modelos residenciales flexibles, dirigidos a personas autosuficientes mayores de 65 años.

Se trata de una tendencia de rápido crecimiento en el mercado de los espacios flexibles en el sector inmobiliario, ya que intercepta un segmento cada vez mayor de la población y satisface las necesidades sociales y de servicios.

Este modelo está diseñado explícitamente para las necesidades de los mayores de 65 años sanos que, liberados de las limitaciones del trabajo, quieren afrontar sus años de jubilación de una forma dinámica, curiosa y que mejore su vida.
Personas que tienen posibilidades financieras estables garantizadas por su pensión y desean invertir en un espacio residencial seguro con todas las comodidades.

La configuración típica de las viviendas para personas mayores consiste en un conjunto de pisos independientes para una o dos personas, normalmente alquilados:

  • Conservan el concepto del hogar como entorno privado, que abarca todas las necesidades;
  • se organizan en torno a una serie de espacios y servicios comunes que fomentan la sociabilidad y la práctica de diversas actividades.

Es una solución que da un vuelco al pensamiento común asociado a la vejez, que ya no debe verse como un periodo «de jubilación, sedentarismo y aislamiento», sino, por el contrario, casi como una vuelta a la juventud, marcada por los momentos pasados en compañía de otras personas y vividos de forma activa.

El segmento de la población mayor de 65 años es ya muy amplio y está destinado a crecer aún más, pudiendo responder a sus necesidades más fuertes:

  • el aspecto social y comunitario, que es difícil de conservar a lo largo de los años,
  • servicios y comodidades que simplifican la vida cotidiana y satisfacen las necesidades,

es la razón que está generando tanta demanda de instalaciones de vivienda social y haciendo que sea una inversión viable hoy y aún más rentable en el futuro.

En los últimos años, el mercado inmobiliario se ha caracterizado por un gran dinamismo y, apoyado por una tecnología cada vez más inteligente y funcional, ha sido capaz de adaptarse a nuevas y cambiantes necesidades: coworking, co-living, co-housing, viviendas sociales, residencias de estudiantes.

Ahora puede hacer lo mismo, respondiendo a la llamada que representa este segmento de la población y mejorando la calidad de vida de los mayores de 65 años: en este artículo descubrirá la contribución esencial de la tecnología y todo el potencial de este modelo, tanto para los residentes como para los propietarios y operadores.

El nacimiento y el futuro de las viviendas para mayores

Las primeras estructuras de viviendas relacionadas con la tercera edad se originaron en el norte de Europa en la década de 1960. Es una solución que se aprecia inmediatamente y se extiende a Canadá, Estados Unidos y Japón.

En Europa, se expande sobre todo en Alemania, Francia y el Reino Unido, países en los que hay poca presencia de la familia en el papel de cuidador.

A lo largo de los años, el modelo se ha mantenido fiel a su naturaleza social, a la que ha sabido añadir todas las ventajas del progreso tecnológico:

  • amplia gama de servicios disponibles,
  • mayor seguridad.
  • acceso simplificado y gestionado de forma centralizada,

Hoy en día, es la solución ideal para una parte cada vez mayor de usuarios: no es ningún secreto que la edad media está aumentando. Según las estadísticas de Eurostat, en 2021 más de una quinta parte (20,8%) de la población de la UE tenía más de 65 años.

En Italia, las últimas encuestas demográficas del ISTAT indican que ya a principios de 2022 el grupo de edad de más de 65 años constituye el 23,8 % de la población (14 millones 46 mil individuos) y alcanzará el 32 % en 2065.

Viviendas para mayores: la explosión de la tendencia

Estas cifras nos dan una imagen de una sociedad en la que los mayores de 65 años, tanto como unidad familiar como individual, ocuparán cada vez más espacio, destinado a aumentar aún más debido a la baja tasa de natalidad y a la mayor esperanza de vida.

En este contexto social, Senior Living representa el modelo ideal para satisfacer las necesidades de estas personas, garantizando una vida social activa, dentro de una estructura dotada de comodidades y servicios, totalmente protegida.

Y gracias a una tecnología cada vez más al servicio y a la medida de la persona, la gestión de todos los accesos a los entornos de la instalación, tanto comunes como privados, se simplifica y desempeña un papel fundamental en la neutralización de las barreras para las personas con dificultades de movilidad, funcionando como un verdadero pase para cada puerta, que puede abrirse a distancia con un smartphone (u otro medio).

Además, todas las necesidades, desde la lavandería hasta los exámenes médicos especializados, pueden integrarse en los servicios disponibles para los residentes y estar disponibles inmediatamente y ser fáciles de reservar:

La plataforma tecnológica se convierte así en un verdadero ecosistema, que se desarrolla y mejora junto con las personas que la utilizan.


Al mismo tiempo, los proveedores y el personal externo también podrán hacer uso de las facilidades tecnológicas para acceder a la instalación, en los horarios y formas fijados por el gestor del edificio, que garantizan la eficiencia y la seguridad.

El peso de los mayores de 65 años en la economía aumentará: a medida que crezca el tamaño del grupo de población y su propensión a vivir plenamente, también lo hará la parte del gasto generada por ellos.

Para los inversores, hay elementos valiosos a tener en cuenta:

  • este grupo de edad puede convertirse en una mina de oportunidades y ganancias para quienes puedan satisfacer sus necesidades, a partir de hoy, obteniendo ingresos por alquileres y servicios integrados;
  • representa un mercado todavía infravalorado y caracterizado por individuos con ingresos estables, un elemento que no debe subestimarse, especialmente teniendo en cuenta los frecuentes períodos de crisis económica y la reducción del poder adquisitivo de los trabajadores;
  • Los espacios flexibles ya están bien implantados en la sociedad y están revolucionando la forma en que vivimos y trabajamos; para quienes están acostumbrados a estas soluciones, la vivienda social será el siguiente paso natural el día de mañana.
  • es posible integrar un sinfín de servicios directamente en el edificio o en colaboración con las empresas locales, con total seguridad, gracias a las soluciones tecnológicas disponibles.

HOJA DE SOLUCIÓN

Coliving
Manual para la revolución inmobiliaria accesible

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Lo que NO son las viviendas para mayores

Para entender el potencial inherente al modelo de viviendas para mayores, es importante conocer las diferencias con soluciones que pueden parecer similares en la superficie.

En concreto, podría confundirse erróneamente con las residencias de ancianos, las RSA y las RSD, instalaciones que, sin embargo, atienden a personas no autosuficientes y ofrecen un apoyo asistencial adaptado a sus necesidades y problemas.

Hogares de ancianos

La solución ideal para las personas que necesitan constantemente apoyo médico o para las personas mayores dependientes que se quedan solas o no pueden ser atendidas por sus familiares.

A diferencia de las residencias de ancianos, no hay pisos independientes, las personas ocupan habitaciones (individuales o compartidas) con una presencia constante de personal asistencial.

Los espacios comunes también están presentes en estas instalaciones para fomentar la sociabilidad y permitir que las personas se sientan menos solas. Se pueden realizar diversas actividades, en función de las posibilidades de los residentes y organizadas por quienes dirigen el centro.

Hogares de ancianos (RSA)

Su función es proporcionar un hogar a las personas más frágiles, que son atendidas las 24 horas del día por médicos y enfermeras.

Cada huésped necesita una atención específica y las actividades se adaptan generalmente a las necesidades de cada uno.

Residencias sanitarias para discapacitados (RSD)

Son lugares en los que los huéspedes encuentran menos obstáculos causados por su discapacidad y tienen un estilo de vida más independiente.

El principal objetivo de las RSD es permitir que las personas con discapacidad vivan en un entorno seguro y sin barreras, fomentando así que se sientan autónomas y se ocupen de sí mismas.

Todo ello con una presencia constante del equipo médico asistencial y preservando una interacción con la familia.

En los centros sanitarios, es esencial contar con un sistema de control de acceso que pueda simplificar la gestión de grandes plantillas, vigilar los equipos sensibles y hacer frente a las emergencias:

Descubra aquí cómo el sistema Sofia Locks puede mejorar la gestión y la seguridad en todos los centros sanitarios

De los centros de asistencia a las viviendas para mayores

En Italia predominan los centros asistenciales y sólo una parte de los centros para mayores de 65 años son para personas autosuficientes.

Pero en la sociedad actual el modelo de vivienda para mayores está destinado a hacerse con espacios importantes y a aumentar exponencialmente su difusión.

La mejora general de la calidad de vida y las posibilidades médicas que permiten conservar una excelente salud incluso con la edad avanzada, unidas a la cada vez menor disponibilidad (en términos de tiempo y proximidad) de las generaciones más jóvenes para con sus padres, impulsa naturalmente a los mayores de 65 años autosuficientes a buscar soluciones comunitarias.

Después de haber conquistado ya el mundo y la mayor parte de Europa, hoy también en Italia la Vivienda Senior es reconocida por su importante función social y como la respuesta perfecta a las demandas del mercado y a las necesidades de la población, atrayendo intereses tanto públicos como privados.

Los tres pilares de la vivienda para mayores

Hemos visto cómo, gracias a las Viviendas para Mayores, la tercera edad puede vivirse plenamente, por un lado preservando los espacios privados e íntimos, por otro con lugares y servicios compartidos que garantizan la vida social y ayudan a mantener las capacidades psicofísicas saludables.

Comparado no sólo con los primeros intentos de viviendas para mayores, sino también con los de hace unos años, el potencial expresado hoy por esta solución tiene el beneficio añadido de la tecnología inteligente y habilitadoraque además de gestionar y simplificar toda la parte de control de acceso ofrece una amplia gama de servicios.

Según la OMS, los pilares del envejecimiento activo son la participación, la salud y la seguridad. todos los ámbitos en los que, como veremos a continuación, el papel de la tecnología tiene un gran impacto.

Comunidad

Todos los entornos, interiores y exteriores, están diseñados para fomentar los intercambios entre personas y mantener vivos los intereses, mejorando así la calidad de vida mediante la sociabilidad y combatiendo la soledad y la alienación.

Puede haber salas de recreo interiores y exteriores, un gimnasio, un bar, una sala de televisión/cine, una piscina, espacios para fiestas o para entretener a la familia y los amigos, y lugares exteriores para moverse y pasar el tiempo en el campo.

Los espacios comunes son el corazón de la Vivienda Social, su acceso gestionado y controlado tiene una función clave para el uso óptimo de las diferentes áreas.

Un amplio conjunto de funciones para un control de acceso inteligente y flexible

Asistencia y privacidad

Los residentes, gracias a los acuerdos con centros especializados o ambulatorios, tienen a su alcance la posibilidad de reservar revisiones y exámenes médicos, de forma rápida e incluso a domicilio.

Y en los casos en que se requiera el acceso de médicos y profesionales sanitarios, por ejemplo para la rehabilitación después de una operación, la asistencia puede prestarse cómodamente sin agotadores desplazamientos y con total privacidad, gracias al control de acceso controlado por smartphone y a las autorizaciones temporales.

Un ejemplo de tecnología punta al servicio del individuo: Casa de la Salud en Génova

Seguridad

Uno de los problemas que ha surgido en los últimos años es el aumento de los robos y fraudes contra las personas mayores.

La cuestión de la seguridad es fundamental en las viviendas de protección oficial: cualquier punto de accesode las zonas comunes a las puertas individuales de la casa, se gestiona a través de sistemas inteligentes que permiten a los residentes moverse con facilidad mientras bloquean cualquier intento de intrusión por los que no tienen autorización.

En el desafortunado caso de pérdida o robo del dispositivo de acceso (por ejemplo, la tarjeta de identificación o el teléfono inteligente), se puede informar rápidamente de lo sucedido para que se bloqueen inmediatamente las credenciales de acceso y se generen otras nuevas con la misma rapidez. No hay comparación si se tiene en cuenta lo largos, caros e invasivos que son los tiempos de intervención cuando la misma situación implica una llave física.

Todas las zonas comunes se gestionan a través de un sistema centralizado y garantizan el acceso al personal autorizado sólo cuando sea necesario.

Los familiares también se benefician porque, además de saber que sus parientes están seguros, pueden gestionar las visitas de forma más independiente, sobre todo en aquellas situaciones temporales caracterizadas por graves limitaciones debidas a la enfermedad o la rehabilitación.

La solución «todo en uno» para cualquier punto de acceso: seguridad, protección y accesibilidad

Viviendas para mayores en Italia: de la función social al crecimiento del mercado

En Italia, el desarrollo de este modelo empezó a despegar hace unos años y recientemente se ha producido una fuerte aceleración por parte de los inversores.

El hecho interesante es que en España, un estado más parecido a Italia en términos de características demográficas y contexto familiar, el desarrollo comenzó hace unos años y ha encontrado un terreno fértil, creciendo y representando ahora un segmento bien establecido.

En el mercado italiano sigue existiendo un gran desfase entre la oferta y la demanda, un aspecto muy vigilado por los inversores, así como los constantes flujos de ingresos que garantiza esta solución.

El crecimiento de la vivienda social no sólo se ve favorecido por el aumento demográfico de los mayores de 65 años autosuficientes, que aportará cada vez más usuarios potenciales a este mercado, sino también por:

  • la inadecuación de las viviendas ocupadas por sus propietarios, que no son aptas para personas solas y/o cuya gestión será demasiado costosa (sobredimensionadas y con excesivos costes de servicios, instalaciones obsoletas, presencia de barreras arquitectónicas y espacio inadecuado, inseguridad);
  • apoyo estatal al envejecimiento activo de la población, para frenar el uso de residencias de ancianos y conseguir un ahorro en el gasto público.

Una confirmación real del interés del Estado por promover las inversiones en instalaciones de vida social es el proyecto promovido por el INPS a través de su fondo de gestión inmobiliaria «Aristóteles Senior «, sobre el que ha dicho el presidente del INPS, Pasquale Tridico:

«Estoy orgulloso de este proyecto para el desarrollo de infraestructuras sociales innovadoras que permitirán dar una respuesta eficaz y generalizada a las tendencias sociodemográficas de nuestro país.

También con esta operación, el Instituto actúa como pivote, coagulando otras realidades en una inversión para el bienestar, en un sector estratégico como es la economía de la plata, y vinculándolo a un objetivo social de alta calidad para garantizar a los mayores un contexto de bienestar y cuidado, así como de socialidad».

Las viviendas para mayores son un modelo atractivo tanto para las administraciones públicas como para los inversores privados, porque además de los numerosos beneficios para el individuo, contribuyen a la reurbanización de la zona al dotarla de una estructura con un alto impacto social -una contribución aún mayor si se empieza por reurbanizar zonas abandonadas- y conducen a la formación de una comunidad con efectos de crecimiento en la economía del entorno.

El potencial de la tecnología inteligente y de control de acceso en las viviendas para mayores

Hemos visto el gran impacto que tendrán las viviendas para mayores en el mercado inmobiliario y el papel que desempeña la tecnología para convertirlas en un modelo sostenible, flexible e inclusivo con un enorme potencial comercial.

En concreto, la tecnología inteligente se integra en el modelo de vida de las personas mayores en los dos ámbitos fundamentales de la seguridad y la flexibilidad. A continuación hemos seleccionado los principales aspectos gestionados y sus beneficios.

Tecnología de control de acceso para garantizar la seguridad

  • Gestión de las zonas comunes;
  • Control remoto con notificaciones en tiempo real;
  • Integración en la gestión centralizada de las puertas de seguridad de las viviendas;
  • Manipulación facilitada para las personas con limitaciones motrices;
  • Accesibilidad independiente para los huéspedes.

Tecnología de hardware y software para una máxima flexibilidad

  • Plataforma de software centralizada que permite configuraciones en tiempo real para la gestión de los espacios comunes;
  • Gestión del operador temporal y del acceso médico;
  • Gestión del acceso temporal para el personal de mantenimiento;
  • Reducción del 75% en la cantidad de hardware instalado, lo que se traduce en menores costes;
  • Posibilidad de adaptar fácilmente la estructura a las necesidades cambiantes a lo largo del tiempo, gracias a la reducida personalización del hardware y el software.

Todas estas posibilidades tecnológicas están incluidas:

Viviendas para mayores: una oportunidad que hay que aprovechar en el sector inmobiliario italiano

Las viviendas para mayores, establecidas en todo el mundo y cada vez más presentes en Europa, representan una oportunidad estructural ineludible para Italia.

En nuestro país, la esperanza de vida es una de las más altas del mundo y el modelo actual de gestión de la vejez está obsoleto y empieza a ser poco atractivo, las viviendas para mayores están destinadas a ser un activo estratégico para todo el mercado inmobiliario.

Por una vez, el hecho de llegar después de otros países europeos no es una desventaja: quienes invierten hoy en Italia tienen puntos de referencia claros para evaluar la competitividad de este modelo y los rendimientos que ofrece.

Los operadores inmobiliarios que sean capaces de moverse rápidamente para consolidar su posición en el mercado de las viviendas para mayores se convertirán en una referencia en el sector y disfrutarán de todos los beneficios que caracterizan a este modelo:

  • es una excelente oportunidad para diversificar los activos, sin apenas riesgo;
  • es una solución que responde a las necesidades de un segmento específico de la población, los mayores de 65 años en edad de jubilación, que tienen una renta asegurada;
  • es la respuesta a la creciente demanda de soluciones de vivienda a medida y perfectas para la población mayor activa;
  • es un modelo estable, porque no se basa en tendencias económicas momentáneas, sino en una tendencia demográfica establecida que es difícil de cambiar;
  • es una fuente de ingresos continua, garantizada por los alquileres y los servicios básicos y opcionales;
  • Los servicios pueden adaptarse a necesidades específicas, gracias a la tecnología, para aumentar los ingresos mediante propuestas a medida.

Sofia Locks ha desempeñado durante años un papel destacado en la difusión de las nuevas tendencias del sector inmobiliario.

Aplicamos la tecnología digital y la economía de plataformas al mercado inmobiliario, para obtener nuevas oportunidades de inversión.

Mediante el desarrollo de soluciones de hardware y software habilitantes y funcionales, capaces de responder perfectamente a las diferentes necesidades y de adaptarse a los rápidos cambios, somos el socio ideal para conquistar el mercado inmobiliario: para cualquier información, póngase en contacto con nosotros aquí.